Fiesta nacional
Iliana Gómez/ Tanya Zúniga

El domingo 15 de marzo 9,543 centros de votación estaban listas para recibir aproximadamente a 4 millones de votantes quienes elegirían al presidente y vicepresidente de la república.

“Al que madruga dios le ayuda”, este refrán lo pusieron en práctica miles de salvadoreños que a tempranas horas se hicieron presentes a sus respectivos centros de votación.

Sin embargo las horas de mayor afluencia fueron de las diez de la mañana a la una de la tarde, en donde el rojo del FMLN y las camisas tricolor de ARENA hacían sentir el ambiente electoral.

Unos de los municipios más poblados de San Salvador, Soyapango, contó con una participación masiva, el color predominante era el rojo, las calles no estaban congestionadas de buses y vendedores, sino de votantes, simulando mas a un desfile.

Caso contrario, en el Complejo Educativo España a los alrededores de la Universidad de El salvador, en la cual se registraba un fuerte congestionamiento, y el fanatismo político se hacía notar, entre insultos y abucheos, mientras un grupo de militantes del frente recibía a Adolfo “chele” Torrez, el coordinador departamental de ARENA, quien tuvo que ser custodiado para ingresar a su centro de votación.

Por otro lado, en el Centro Internacional de Ferias y Convenciones una de las sedes principales se vivía una atmosfera de respeto, la tensión se hacía mas perceptibles, mientras los últimos votantes llegaban.

Alrededor de las 7:30 de la noche, el TSE dio a conocer los primeros resultados en voz de Walter Araujo, que perfilaban al posible ganador, cuando gritos de júbilo y las celebraciones empezaban para los simpatizantes del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), partido que horas más tarde fuese declarado como ganador oficial de los comicios electorales